Principios de las inversiones de valor

Las inversiones de valor son una filosofía de inversión desarrollada por primera vez por Benjamin Graham y David Dodd en la década de 1930, que se basa en comprar acciones cuando el mercado las infravalora. Numerosos inversores adoptaron este método de inversión durante el siglo pasado y la mayoría de ellos han podido ganarle al mercado, lo que no es fácil, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de las personas pierde dinero en los mercados bursátiles. 

El inversor de valor más conocido, y ciertamente el de más éxito en la actualidad, es uno de los estudiantes de Ben Graham, el famoso Warren Buffett. Buffett es la prueba viviente de que las inversiones de valor funcionan.  Desde que empezó a practicar este estilo de inversión, el rendimiento de Warren Buffett ha registrado un asombroso 20,3 % y, por ello, se ha convertido en uno de los hombres más ricos del mundo.

Las inversiones de valor son un estilo de vida

Ya sean calcetines o acciones, me gusta comprar mercancía de calidad cuando

está rebajada”.

– Warren Buffett

Cuando quiere comprar, por ejemplo, calcetines, lo primero que busca es calidad. Quiere unos calcetines cómodos, que se ajusten perfectamente y que, puestos a pedir, duren mucho tiempo. Lo que también desea es que estén a buen precio. Sin embargo, si encuentra unos calcetines de alta calidad al 50 % de descuento, habrá dado en el clavo. Cuando se trata de comprar acciones, los inversores de valor utilizan el mismo principio: invierta en empresas en crecimiento y de calidad a precio de descuento. En este artículo, destacaré los principios fundamentales que siguen los inversores de valor.

La magia de la acumulación

“El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. El que lo entiende, se lo gana;

el que no, lo paga”. 

– Albert Einstein

El inversor promedio piensa en rendimientos absolutos y a corto plazo, y se pregunta cuánto ha ganado hoy y no cuánto ha ganado de media al año en los últimos 10 años. Los inversores de valor solo se preocupan por lo que ganan de media en un período de varios años. El promedio es el elemento X, que equivale al número de años durante los que se mantuvo el activo que conduce al resultado de la magia de la acumulación. 

El legendario inversor Warren Buffett lo entendió de joven y, por eso, sus resultados hablan por sí mismos. La siguiente tabla compara la ganancia porcentual total del rendimiento de Berkshire Hathaway frente al S&P 500 en los últimos 55 años:

Rendimiento de Berkshire frente al S&P 500

Año Cambio porcentual anual
En valor de mercado por acción de Berkshire Hathaway En el S&P 500, con dividendos incluidos
Ganancia anual compuesta 

1965-2019

20,3 % 10,0 %
Ganancias totales 

1964-2019

2 744 062 % 19 784 %

No, no es un error: la diferencia del 10 % de 1965 a 2019 llevó a un rendimiento absoluto de 2,7 millones por ciento frente a un rendimiento de 19 800 por ciento. Parece una tarea fácil, y lo es. No obstante, muchos no lo consiguen. El motivo es que los inversores no tienen paciencia y quieren ganar dinero aquí y ahora. No se puede ganar dinero de forma rápida y fácil en los mercados de valores; por eso, aquellos que intentan hacerlo así obtienen los mismos resultados que los jugadores de casino obtienen en el largo plazo. De ahí que la paciencia sea otra característica que necesitan los inversores de valor de éxito. 

A continuación, verá una tabla que muestra el resultado de la magia en diversos casos de inversión de 1000 $. Puede ver la importancia del rendimiento medio, pero, además, puede ver la importancia del período de tenencia de la inversión. 

Riesgo y volatilidad

“El riesgo viene por no saber lo que se está haciendo”.
– Warren Buffett 

Para un inversor de valor, el riesgo no está asociado con la volatilidad. El riesgo está vinculado a los fundamentos empresariales. Si el precio de la acción de una empresa cae, y los fundamentos no cambian, hay menos riesgo. Por consiguiente, es importante que haga todo lo posible por comprender estos fundamentos perfectamente antes de invertir, para así minimizar los riesgos todo lo posible. 

De Warren Buffett se sabe que lee 500 páginas al día y, además, afirma que el conocimiento es como la riqueza: se acumula. Cuanto más se sabe de una empresa, es menos probable que se cometan errores. Lamentablemente, no podrá conocer todas las empresas, por lo que debe ceñirse a su esfera de competencia. Como tal, hay una regla estricta que siguen los inversores de valor: “Si no está en su esfera de competencia, olvídese”. 

Precio frente a valor

“El precio es lo que pagas; el valor es lo que recibes”.
– Warren Buffett

Los inversores de valor deben reconocer la diferencia entre precio y valor. El precio es el número que el mercado (el Señor Mercado) dice que vale una empresa, pero el valor (lo que también se suele conocer como valor intrínseco) es el valor real de esta. Pongamos que ha comprado una granja por $10 000 del Señor Mercado. Al día siguiente, el Señor Mercado le dice que la granja ahora vale $11 000. ¿Se la vendería? Posiblemente, no. Incluso sabiendo que va a obtener una pequeña ganancia, al fin y al cabo ha comprado una granja y quiere aprovecharla al máximo para trabajar la tierra. Al día siguiente, el Señor Mercado le dice que ahora solo vale $9000. ¿Se la va a vender porque, en teoría, está perdiendo? No lo creo. Los fundamentos de la granja no han cambiado. 

El inversor de valor adopta el mismo enfoque cuando invierte en empresas. Una acción es una parte de una empresa, no solo un número en una pantalla que sube y baja cada segundo. Cuando tiene una empresa, como en el ejemplo anterior de la granja, no lo va a vender solo porque el precio haya cambiado. De esto tratan las inversiones de valor, que se centran en el valor intrínseco de las empresas. Para un inversor de valor, los movimientos intradiarios de los precios de las acciones son ruido y, como tal, se deben ignorar.

No hay una fórmula exacta que permita calcular el valor intrínseco de una empresa, pero se resume en estimar cuánto flujo de liquidez producirá a lo largo de su vida. Si va a invertir en una empresa, ¿cuál es su objetivo? Hacer dinero en un futuro. Es obvio que la empresa también debería generar más efectivo. Este es el concepto de flujo de liquidez, que hace referencia a la cantidad total de efectivo que produce una empresa teniendo en cuenta sus operaciones menos la cantidad total de efectivo que usa la empresa. 

Dado que el dinero de hoy tiene más valor que el dinero en el futuro, el flujo de liquidez futuro debe descontarse a una tasa de descuento adecuada. El valor intrínseco de una empresa es todo ese flujo de liquidez descontado de la empresa que ha producido durante su vida.

Calcular los flujos de liquidez futuros y elegir una tasa de descuento apropiada requiere hacer un análisis exhaustivo de la empresa como, por ejemplo, mirando el balance de cuentas y la declaración de ingresos. También es importante observar a la competencia para entender por qué una empresa dada está por encima de las demás. Del mismo modo, conocer al órgano de gestión es fundamental, ya que al invertir en una empresa, básicamente se está contratando al CEO y al resto de directivos. ¿Quién no quiere contratar a los mejores?

Margen de seguridad

“Si tuviera que sintetizar el secreto de una inversión acertada en tres palabras, el lema es:

MARGEN DE SEGURIDAD”. 

– Benjamin Graham 

El concepto de margen de seguridad de Benjamin Graham es muy importante. Los inversores son humanos y los humanos cometemos errores, sin importar el coeficiente intelectual. Como tal, para evitar perder dinero en la bolsa, debemos solicitar un margen de seguridad al comprar una empresa.

Pongamos que, tras investigar al detalle una empresa, un inversor de valor estima que el valor intrínseco es de $100 por acción. En la actualidad, la acción se cotiza a $90. Eso no significa que tenga que comprar. Lo ideal sería contar con un margen de seguridad de, por ejemplo, el 25 %. Comprará la acción a $75 únicamente. De nuevo, no hay ninguna fórmula para calcular el margen de seguridad, que depende de la acción, la industria y el sector. 

¿Sigue pensando que las inversiones de valor son aburridas?

Las inversiones de valor se suelen considerar inversiones aburridas, ya que no implican mirar los precios de las acciones y negociar todos los días; sin embargo, están lejos de ser aburridas. La mayor parte del trabajo importante de un inversor de valor se realiza entre bastidores. Al mismo tiempo, las inversiones de valor han demostrado ser de las formas más efectivas de ganarle al mercado a largo plazo. La pregunta clave es si quiere no aburrirse y especular con la obtención de ganancias a corto plazo teniendo en cuenta un determinado resultado para generar una pérdida a largo plazo, o si desea aumentar sus posibilidades de ganarle al mercado a largo plazo. 

Gracias a Mati Alon (@Benoak), consultor de eToro, por ayudarme con este artículo. 

Mohammad Ishfaaq Peerally es un Champion Popular Investor de eToro. Residente en Mauricio, tiene un título en Física teórica, pero ha cambiado su enfoque para convertirse en un inversor a tiempo completo en eToro.

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