El mercado vuelve a máximos

Wall Street marcó una de sus mejores semanas de los últimos meses. El SP500 avanzó un 3,6%, el Nasdaq un 5,2% y el Dow Jones un 3%, con el SP500 y el Dow alcanzando nuevos máximos históricos. Pero probablemente lo más interesante no sea cuánto ha subido el mercado, sino por qué prácticamente todo ha funcionado al mismo tiempo.

Acciones, bonos de larga duración, crédito investment grade y oro avanzaron conjuntamente, configurando una especie de regreso del “everything rally”. En renta variable, además, ha vuelto una pieza que llevaba tiempo faltando… la participación de las grandes tecnológicas.

Las “Magnificas7” acumulan ya una recuperación del 13% desde los mínimos de finales de junio y se encuentran muy cerca nuevamente de máximos. Microsoft ha avanzado un 42% desde sus mínimos de junio y Amazon un 21%. Esto importa porque, dado el enorme peso de estas compañías en los índices, resulta complicado pensar en nuevos máximos sostenibles del SP500 sin su participación.

A ello se suma que los beneficios siguen acompañando. SpaceX subió más de un 20% durante la semana después de presentar unos ingresos de 7.800 millones de dólares, un 90,2% más interanual y por encima de las expectativas. Palantir avanzó alrededor de un 38% después de superar previsiones y elevar sus estimaciones para el conjunto del año.

Y el mercado espera que esa fortaleza continúe. El consenso proyecta un crecimiento del beneficio por acción del SP500 del 26% en el tercer trimestre y cercano al 10% para la compañía mediana. Si se cumple, sería el tercer trimestre consecutivo con crecimiento agregado de beneficios superior al 20%.

Hasta aquí, el escenario parece muy favorable. El problema es que parte de la última subida también descansa sobre una paradoja que debemos vigilar: las malas noticias económicas han vuelto a convertirse en buenas noticias para la bolsa.

El empleo no agrícola cayó en 23.000 puestos en julio frente a los 88.000 que esperaba el consenso. Además, el crecimiento salarial interanual se desaceleró hasta el 3,2%, su ritmo más bajo en cinco años, mientras que anualizando los últimos tres meses apenas alcanza el 2,25%.

Eso prácticamente ha eliminado la presión para que la Reserva Federal vuelva a subir tipos en septiembre. Y mientras la debilidad del empleo sirva únicamente para retirar riesgo monetario, el mercado puede interpretarla positivamente.

Pero existe una frontera muy importante. Una desaceleración moderada del empleo favorece a los activos de riesgo porque reduce la necesidad de endurecimiento monetario. Una ruptura real del mercado laboral sería diferente porque terminaría afectando al consumo y, posteriormente, a los beneficios empresariales.

Ahí estará precisamente una de las claves de la próxima semana. El miércoles conoceremos el IPC de julio, el jueves llegará el índice de precios de producción y el viernes las ventas minoristas. El consenso espera que la inflación subyacente se modere hasta el 2,5%, pero después del deterioro del empleo estos datos adquieren todavía más importancia.

Si la inflación continúa moderándose mientras el consumo aguanta, el mercado tendría prácticamente el escenario que desea… menor presión sobre la Fed sin una ruptura significativa de la economía.

Si, por el contrario, las ventas minoristas empiezan a reflejar la debilidad que ya aparece en salarios, ahorro y percepción del mercado laboral, la narrativa podría cambiar rápidamente desde “bad news is good news” hacia una preocupación real por el crecimiento.

También conviene vigilar qué están haciendo los grandes inversores. Esta semana se publicarán los 13F de los gestores institucionales, con especial atención a posibles cambios de posición en Nvidia, Meta, Tesla, CoreWeave y otras compañías que han protagonizado buena parte del movimiento reciente.

Y la inteligencia artificial seguirá siendo otro termómetro importante. Applied Materials presenta resultados el jueves y ofrecerá una nueva referencia sobre la demanda de equipos para semiconductores y el gasto de capital relacionado con IA. CoreWeave, Cisco y Coherent también publicarán resultados, mientras distintas conferencias tecnológicas mantendrán el foco sobre la infraestructura de inteligencia artificial.

¿Qué hacer como inversores?

Después de una semana en la que prácticamente todo ha subido y con los índices nuevamente en máximos, perseguir precios parece menos atractivo que hace unos días.

La tendencia sigue siendo favorable, los beneficios empresariales respaldan al mercado y la reincorporación de las grandes tecnológicas refuerza la subida. Por tanto, tampoco existen en estos datos argumentos suficientes para adoptar una posición defensiva simplemente porque los índices estén en máximos. Pero sí para ser más selectivos.

La próxima semana debería servir para comprobar tres cosas: que la inflación continúa moderándose, que el deterioro laboral todavía no está contaminando seriamente al consumo y que las empresas relacionadas con IA siguen justificando mediante beneficios y demanda real las expectativas que incorporan sus cotizaciones.

Mientras esas tres piezas permanezcan razonablemente alineadas, las correcciones pueden seguir ofreciendo mejores oportunidades que perseguir las subidas.

El verdadero riesgo ahora no es que el mercado esté fuerte. Es que los inversores empiecen a confundir una economía suficientemente débil para ayudar a la Fed con una economía demasiado débil para sostener los beneficios.

Esa frontera probablemente determinará el siguiente movimiento.

Niveles técnicos clave

NO SON RECOMENDACIONES de INVERSION. Solo comentarios desde un punto de vista técnico informativo.

1.- S&P 

El SP500 mantiene intacta su estructura alcista y vuelve a enfrentarse a la zona de máximos, con los 7.750–7.800 puntos como principal referencia. Una ruptura clara de ese nivel dejaría al índice nuevamente en zona de descubrimiento de precios y abriría la puerta a una extensión del movimiento.

El momentum acompaña. El RSI diario se mueve alrededor de 66, mostrando fortaleza, pero todavía sin alcanzar niveles claros de sobrecompra. Es decir, el mercado está exigido después del último impulso, pero técnicamente todavía tiene margen para seguir avanzando.

Por abajo, los 7.600 puntos son el primer nivel que debería mantenerse para conservar la fortaleza de corto plazo. Más importante es la zona de 7.400–7.450, que ha funcionado como área de consolidación y cuya pérdida sería la primera señal relevante de deterioro. En ese escenario, los 7.200 puntos serían la siguiente referencia, con los 7.000 como soporte estructural de medio plazo.

De momento, por tanto, la tendencia sigue mandando y sigue siendo alcista. El verdadero cambio de lectura no vendría por una pausa cerca de máximos, sino por la pérdida de 7.400. Mientras eso no ocurra, las correcciones siguen encajando más en una consolidación dentro de la tendencia que en un cambio de tendencia.

Source: investing.com
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2.- BITCOIN (BTC)

Las manos fuertes acumulan, pero las débiles aún venden

Bitcoin se mantiene alrededor de los 65.000 dólares en un momento especialmente pues los datos muestran que los grandes compradores están acumulando, pero el mercado todavía no responde con la fuerza que cabría esperar.

Por un lado, las señales on-chain son razonablemente constructivas. Las reservas de las ballenas habrían aumentado desde los 2,87 hasta los 3,06 millones de BTC en lo que llevamos de año, mientras los 63.000 dólares se consolidan como una referencia importante. Ese nivel coincide prácticamente con la media móvil de 200 semanas, situada sobre los 63.700 dólares. Además, el funding no muestra excesos, lo que apunta a compras principalmente vía spot y no mediante apalancamiento.

Pero hay otra parte de la fotografía. Todavía se vende más bitcoin del que el mercado es capaz de absorber, con un desequilibrio reciente cercano a los 147.000 BTC. Es decir, aunque están regresando compradores importantes, la presión compradora todavía no es suficiente para imponerse con claridad a las ventas con una actividad retail que permanece en niveles históricamente bajos y un momentum que sigue siendo bajo.

Los ETF de bitcoin registraron una semana positiva con cerca de 870 millones de dólares de entradas, la mejor cifra desde abril, con IBIT concentrando alrededor del 80% del total. En términos de bitcoin, estaríamos hablando de compras cercanas a casi unos 10.000 BTC semanales. A esto se suma Strategy, que continúa apareciendo como uno de los grandes compradores estructurales.

Sin embargo, bitcoin apenas se mueve y la lectura no es que falten compradores pues están ahí. El problema es que todavía existe suficiente presión vendedora como para absorber buena parte de esa demanda y evitar que la acumulación se traduzca en una ruptura clara del precio. Para hablar de un cambio de tendencia haría falta que esa relación empezara a inclinarse de manera más consistente hacia la demanda.

Además, el contexto macro tampoco ayuda a simplificar la lectura. La rentabilidad del Treasury estadounidense a 30 años ha superado el 5,2%, introduciendo una competencia por el capital especialmente relevante para los activos de riesgo. Al mismo tiempo, un dólar débil y un índice MOVE contenido están mejorando las condiciones de liquidez. El CPI estadounidense del 12 de agosto puede ser el próximo punto de inflexión.

Así las cosas, bitcoin parece estar construyendo una base más que iniciando una ruptura. Hay acumulación de ballenas, regresan los flujos hacia los ETF, el apalancamiento no muestra excesos y los 63.000 dólares ofrecen una referencia clara. Pero también sigue habiendo ventas suficientes para contener el precio.

La señal realmente importante llegará cuando sepamos si los compradores terminan absorbiendo esa oferta o si, por el contrario, son los vendedores quienes vuelven a imponerse.

(Este comentario no constituye una recomendación de inversión; es una lectura de contexto basada en estructura de mercado y ciclos de liquidez.)

Source: investing.com
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