El mercado ya no busca buenos resultados, busca certezas.

Durante meses, la narrativa que han seguido los inversores se centraba en cómo la inteligencia artificial impulsaría el crecimiento, los beneficios seguirían sorprendiendo y cualquier corrección sería una oportunidad de compra.

Pero esta semana algo ha cambiado. No porque las empresas hayan decepcionado pues Alphabet presentó resultados sólidos y Tesla superó previsiones de ingresos. Aun así, ambas terminaron la semana con fuertes caídas en bolsa pues el mercado ya no está valorando lo que las compañías acaban de hacer; está intentando poner precio a un futuro que hoy parece mucho más incierto. 

Y esa incertidumbre tiene tres protagonistas: el petróleo, los tipos de interés y el coste del capital. 

La escalada de tensión en Oriente Medio volvió a situar el Brent cerca de los 100 dólares por barril para volver a la zona de los 80 dólares. En estos casos, el problema no es únicamente pagar más por la energía sino cómo interpretan los inversores el riesgo del efecto dominó que provoca. Un petróleo más caro mantiene viva la presión sobre la inflación, reduce el margen de la Reserva Federal para bajar los tipos y empuja al alza la rentabilidad de los bonos. Cuando eso ocurre, las valoraciones bursátiles, especialmente las de las compañías tecnológicas, empiezan a ser mucho más difíciles de justificar.

Por eso esta semana no ha sido realmente una semana de resultados, ha sido una semana de valoración.

La reunión de la Reserva Federal llega, además, en un momento especialmente delicado. Kevin Warsh quiere cambiar la forma de comunicarse con los mercados y hablar mucho menos que sus predecesores. La idea es que los inversores vuelvan a centrarse en los datos y no en las pistas del banco central. Suena bien en teoría, pero en la práctica significa una cosa… más incertidumbre. Cuanto menos guía ofrece la Fed, más espacio deja para que el mercado interprete. Y cuando el mercado interpreta, la volatilidad suele aumentar.

Sin embargo, hay un matiz importante. A pesar del fuerte repunte del petróleo, las expectativas de inflación a largo plazo siguen relativamente contenidas lo que indica que los inversores continúan confiando en que la Fed acabará controlando la inflación. El problema, por tanto, no parece ser una inflación desbocada, sino la posibilidad de convivir durante más tiempo con unos tipos elevados.

Y aquí aparece el escenario que cada vez más estrategas empiezan a considerar. Si el crecimiento económico pierde fuerza, la actividad industrial se enfría y los beneficios empresariales empiezan a moderarse, la conversación podría cambiar muy deprisa.

Hoy el mercado debate si la Fed tendrá que mantener un tono duro. Dentro de unos meses podría estar preguntándose cuándo llegarán los primeros recortes de tipos. No sería la primera vez que unas malas noticias para la economía terminan siendo buenas noticias para la bolsa.

Por eso, más allá de los titulares sobre los resultados empresariales, creo que el foco de los inversores debería estar en otro sitio. En la evolución del petróleo, en el comportamiento de los bonos y, sobre todo, en el mensaje que lance la Reserva Federal esta semana.

Porque tengo la sensación de que el mercado está dejando atrás una etapa impulsada por el entusiasmo y entrando en otra donde el precio del dinero vuelve a marcar las reglas del juego. Y cuando financiar el crecimiento cuesta más, ya no basta con crecer. Hay que demostrar que ese crecimiento sigue mereciendo la valoración que el mercado está dispuesto a pagar.

Niveles técnicos clave

NO SON RECOMENDACIONES de INVERSION. Solo comentarios desde un punto de vista técnico informativo.

1.- S&P

El SP500 sigue siendo alcista, pero empieza a mostrar algo que no veíamos desde hace meses: dudas.

Tras el fuerte rally que llevó al índice desde los mínimos de abril hasta nuevos máximos históricos, el mercado ha dejado de avanzar con la misma facilidad y ha entrado en una fase de consolidación. No es una señal de debilidad estructural, sino de agotamiento del impulso. Los compradores siguen presentes, pero ya no están dispuestos a pagar cualquier precio.

La zona de los 7.400 puntos se ha convertido en el nivel a vigilar. Mientras el índice se mantenga por encima, la estructura técnica continúa siendo positiva. Sin embargo, por arriba, los 7.600 puntos están actuando como una resistencia que el mercado, por ahora, no consigue superar con convicción.

En otras palabras, el SP500 está esperando un catalizador. Esa chispa podría llegar esta semana con la reunión de la Reserva Federal o con la recta final de la temporada de resultados. Si las noticias acompañan y el índice rompe máximos, la tendencia alcista podría reanudarse. Si, por el contrario, pierde la zona de los 7.400 puntos, aumentaría la probabilidad de una corrección de mayor profundidad.

Source: investing.com
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2.- BITCOIN (BTC) 

El mercado sigue esperando una confirmación

El mercado de criptoactivos entra en una semana decisiva con un mensaje donde las señales empiezan a mejorar, pero la convicción sigue siendo limitada.

Bitcoin ha comenzado a desacoplarse del Nasdaq durante julio, lo que apunta a una demanda más específica del activo y no únicamente a un mayor apetito por el riesgo. Sin embargo, esta mejora convive con un entorno macro cada vez más restrictivo, con el mercado descontando una Reserva Federal que podría mantener los tipos elevados durante más tiempo.

Los flujos institucionales reflejan esa misma cautela. Los ETF de bitcoin han interrumpido su reciente racha de entradas de capital, mientras que los ETF de ethereum continúan captando dinero nuevo, lo que empieza a sugerir una rotación institucional más selectiva, en lugar de una recuperación generalizada del mercado.

Donde sí empieza a apreciarse un cambio interesante es en el mercado de derivados. Según los últimos datos de Glassnode, las opciones sobre bitcoin reflejan una mejora gradual del sentimiento inversor. El ratio put/call ha caído con fuerza hasta 0,52 señal de que las coberturas bajistas comienzan a deshacerse y las opciones de compra ganan protagonismo a medida que bitcoin estabiliza su precio. Al mismo tiempo, la volatilidad implícita a corto plazo permanece contenida sobre el 34% a una semana, lo que indica que el mercado no espera grandes movimientos inmediatos, aunque las opciones con vencimientos más largos siguen incorporando una prima de prudencia. En otras palabras, parte del miedo de las últimas semanas empieza a desaparecer, pero los inversores todavía no han comprado por completo un escenario claramente alcista.

Los datos on-chain mantienen esa misma lectura de equilibrio. La actividad de la red sigue siendo reducida, el volumen de negociación al contado permanece muy por debajo del registrado durante el último mercado alcista y los principales indicadores de ciclo aún no confirman un cambio de tendencia sostenible. Es posible que el mercado esté construyendo un suelo, pero todavía no ha demostrado que haya iniciado un nuevo ciclo alcista.

En este contexto, la reunión de la Reserva Federal se convierte en el principal catalizador de la semana. El mercado ya descuenta un mensaje relativamente restrictivo, por lo que el riesgo asimétrico se encuentra en el resultado: una Fed menos agresiva de lo esperado podría impulsar un rápido alivio en los activos digitales, mientras que un discurso más duro prolongaría la presión sobre el sector.

Qué vigilar esta semana

  • Si los ETF de bitcoin vuelven a registrar entradas netas de capital.
  • Si ethereum consigue mantener una segunda semana consecutiva de flujos positivos.
  • Si la mejora del sentimiento en el mercado de opciones termina trasladándose a una mayor demanda en el mercado al contado.
  • El mensaje de la Reserva Federal y la reacción de los bonos y del dólar.
  • Una ruptura confirmada de bitcoin, acompañada de un aumento del volumen de negociación.

Por el momento, la estrategia no cambia. Mantener posiciones sigue siendo razonable para quien ya está invertido, pero aumentar exposición antes de que el mercado confirme el cambio de tendencia continúa ofreciendo una relación rentabilidad-riesgo poco atractiva.

El sentimiento mejora, los derivados empiezan a mostrar menos necesidad de cobertura y algunos flujos institucionales vuelven a ser constructivos. Sin embargo, ninguna de esas señales, por sí sola, confirma el inicio de un nuevo mercado alcista.

En el escenario actual, la paciencia sigue siendo uno de los activos más valiosos para un inversor.

(Este comentario no constituye una recomendación de inversión; es una lectura de contexto basada en estructura de mercado y ciclos de liquidez.)

Source: investing.com
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