Buy the dip?

Después de una caída, la tentación de muchos inversores pasa por buscar qué ha bajado más. Pero esta vez merece la pena antes, analizar en profundidad qué está pasando con la financiación de la IA.

El mercado empieza a exigir más rentabilidad para prestar dinero incluso a las grandes tecnológicas. Los diferenciales de su deuda a largo plazo rondan los 130 puntos básicos, frente a los 55 de un año antes en clara muestra de que pese a ser empresas sólidas, financiar su expansión se está encareciendo.

Y esto cambia lo que los inversores esperan ahora de los resultados. Alphabet y Microsoft presentan el miércoles y Amazon el jueves. El crecimiento de Azure, Google Cloud y AWS tendrá que respaldar unas inversiones enormes. Cuánto venden importa y cuánto necesitan gastar para conseguir esas ventas y qué caja queda después, también.

Aquí aparece una dificultad. Si mantienen el ritmo de inversión, pueden aumentar las dudas sobre su rentabilidad. Si lo reducen, el mercado tendrá que decidir si es una buena gestión del capital o una señal de menor demanda. Recortar gasto puede proteger la caja y, al mismo tiempo, enfriar las expectativas de quienes venden la infraestructura.

La Fed llega con parte del ajuste hecho pues las caídas bursátiles y el aumento de las primas de riesgo están endureciendo las condiciones financieras. Eso favorece una pausa el miércoles, aunque la inflación siga elevada.

Los bonos del Tesoro, mientras tanto, han vuelto a amortiguar las pérdidas en bolsa. Es una buena noticia para la diversificación, pero el movimiento mezcla preocupación por el crecimiento y cierre de posiciones bajistas. Dos semanas de recuperación no eliminan los riesgos de una inflación persistente y un mercado que debe absorber mucha deuda pública y empresarial.

Tampoco hay motivos suficientes para dar por hecho una crisis. La tensión es mayor entre los emisores más débiles y los diferenciales del conjunto de la deuda de alto rendimiento siguen lejos de los niveles habituales de estrés grave. Hay que vigilar si el deterioro continúa y se extiende.

¿Comprar la caída? El análisis empieza por distinguir qué empresas pueden sostener su inversión con la caja del negocio y cuáles dependen cada vez más de seguir captando financiación.

Una caída puede ofrecer una mejor entrada. Los resultados de esta semana ayudarán a saber si estamos pagando menos por las mismas perspectivas o si esas perspectivas también han empeorado.

Niveles técnicos clave

NO SON RECOMENDACIONES de INVERSION. Solo comentarios desde un punto de vista técnico informativo.

1.- S&P

El SP500 mantiene su tendencia alcista de fondo, pero pierde fuerza a corto plazo. La primera zona que defender ese sitúa en los 7.600–7.620, donde confluyen el precio actual y una antigua zona de máximos.

Perder ese soporte en precios de cierre abriría el camino hacia los 7.500–7.520. Si tampoco aguanta ese nivel de control, la referencia de fondo aparece en los 7.300, cerca de la media de 200 sesiones.

Por arriba, el índice debe recuperar los 7.700 como primer paso para frenar el deterioro. Después tendría que superar la zona de 7.800–7.850, que ha funcionado como resistencia clara en los últimos avances.

De momento, el gráfico muestra una corrección dentro de una tendencia alcista, aunque el corto plazo se ha deteriorado. Para valorar una entrada, interesa ver si los soportes aguantan y si el índice recupera los 7.700 puntos. Si pierde los 7.600, aumentaría el riesgo de que el ajuste tenga más recorrido.

Source: investing.com

2.- BITCOIN (BTC)

Bitcoin mantiene soportes, pero la recuperación sigue sin confirmarse

Bitcoin ronda los 80.500 dólares tras retroceder desde las proximidades de los 85.000. El balance combina una semana positiva para los ETF con un cierre débil y una reducción parcial del apalancamiento.

Los niveles que condicionan el escenario

La zona de los 79.200–80.000 dólares constituyen el soporte inmediato. Una pérdida persistente elevaría el riesgo de un movimiento hacia los 77.600–78.000 y, posteriormente, hacia los 76.600, donde se sitúa aproximadamente la media de 50 semanas.

Por arriba, debe recuperar los 81.500–83.000 dólares primero para aliviar la presión actual. La franja de los 84.900–87.500 sigue siendo el principal obstáculo para considerar una mejora más sólida. Estos niveles son referencias de seguimiento y no garantizan una reacción del precio.

ETF y derivados dejan señales distintas

Los ETF de bitcoin registraron entradas semanales por unos 301 millones de dólares, aunque las dos últimas sesiones acumularon salidas cercanas a 774 millones. La reversión al cierre limita la fortaleza del balance semanal.

El interés abierto de BTC descendió aproximadamente un 3%, con financiación moderada. Esto apunta a una reducción parcial del apalancamiento, pero no permite concluir que el ajuste haya terminado. El “máximo dolor” de las opciones se sitúa en los 78.000 dólares, aunque tampoco debe interpretarse como un objetivo de cotización.

Ethereum mantiene una posición relativa más débil

Los ETF de ETH cerraron la semana con salidas aproximadas de 221 millones de dólares. Las retiradas de tokens de exchanges pueden responder a staking, custodia o transferencias internas y no constituyen, por sí solas, una señal alcista.

Con ethereum cerca de 2.350 dólares, los 2.300–2.330 son una referencia próxima. Recuperar los 2.500 dólares, acompañado de una mejora sostenida de los flujos, reforzaría el escenario. La caída acumulada no demuestra que el activo esté infravalorado.

Implicaciones para la gestión del riesgo

Mantener una posición a largo plazo y ampliarla porque el precio ha caído, son decisiones distintas que no deben confundirse. Comprar por tramos (DCA) permite repartir el precio de entrada, pero no protege de que la caída continúe.

Bitcoin sigue dentro del rango actual (y sin ya unos 33 días en el mismo) y no cambia el escenario. Ganaría consistencia si logra recuperar los niveles señalados, conservarlos y estabilizar los flujos de los ETF. Hasta entonces, conviene no confundir un alivio puntual con una recuperación.

Los criptoactivos son instrumentos de elevada volatilidad y pueden experimentar movimientos significativos en periodos muy cortos. Los escenarios y niveles anteriores son referencias de análisis, no predicciones ni recomendaciones personalizadas de inversión. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros.

Source: investing.com